Seis años, letra a letra
Hay proyectos que solo se entienden desde una mezcla de pasión y terquedad. El de Manuel Marín, profesor jubilado de dibujo de Vélez-Málaga (Málaga), es uno de ellos: ha dedicado más de seis años a reescribir a mano, palabra por palabra, el Quijote completo, y no con una letra cualquiera, sino en caligrafía gótica, esa escritura de trazos angulares y solemnes propia de los manuscritos medievales, como ha contado Xataka.
El resultado es una obra descomunal: más de 1.300 páginas en gran formato, con millones de caracteres trazados uno a uno. Para lograrlo, Marín llegó incluso a fabricarse sus propias plumas, ajustadas al grosor y la presión que necesitaba cada trazo.
El "Quijote Axárquico"
El manuscrito, bautizado como "El Quixote Axárquico" en homenaje a la comarca malagueña de la Axarquía, no es un trabajo del todo solitario: en torno a medio centenar de artistas de la zona han aportado ilustraciones que acompañan al texto, convirtiendo el proyecto en una empresa colectiva, según ha detallado El Debate.
Un valor que es, sobre todo, un mensaje
El dato que más ha llamado la atención es la cifra: su autor calcula que la obra podría valer un millón de euros. Conviene tomarlo con la debida cautela, porque no es una tasación oficial ni un precio de venta, sino una estimación personal del propio Marín. Su cuenta es sencilla: suma las miles de horas invertidas y les pone el precio de un trabajo artesanal exigente. Más que una etiqueta de mercado, es una forma de reivindicar el valor de lo hecho a mano en plena era digital.
De hecho, el destino que su autor imagina para la obra no es la venta. Ha manifestado su intención de donarla para que pueda exhibirse y disfrutarse públicamente, sin acabar guardada en una colección privada. Al final, esta historia habla menos de dinero que de tiempo y paciencia: la de alguien capaz de dedicar años enteros a un oficio casi extinto, por el simple placer de rendir homenaje, a su manera, al libro más universal de la literatura española.



