Una cifra que marca tendencia
Netflix ha reconocido que alrededor de 300 de sus producciones han utilizado inteligencia artificial generativa en lo que va de año. El dato lo facilitó la compañía en la presentación de sus resultados trimestrales, según recogió The Verge, y ofrece una fotografía del ritmo al que la industria del entretenimiento está incorporando esta tecnología.
Qué es (y qué no es) la IA generativa en el cine
Conviene aclarar el término. La IA generativa aplicada al audiovisual son sistemas capaces de crear imágenes, escenas o efectos a partir de instrucciones de texto o de referencias visuales. No hablamos de películas hechas enteras por una máquina, sino de una herramienta para tareas concretas del proceso: previsualizar planos, generar efectos visuales complejos, ambientar decorados o acelerar trabajos que antes exigían semanas de posproducción.
El ejemplo más comentado fue la serie argentina 'El Eternauta', en la que Netflix empleó IA generativa para crear la escena del derrumbe de un edificio en Buenos Aires. Según la compañía, esa secuencia se completó mucho más rápido de lo que habría costado con efectos tradicionales, algo decisivo para una producción con presupuesto ajustado.
El argumento de Netflix
La dirección de la plataforma defiende que la IA no sustituye a los profesionales, sino que les da mejores instrumentos y abarata y agiliza la producción, como han recogido medios especializados como Variety. El discurso corporativo insiste en que se trata de democratizar el acceso a efectos de calidad, permitiendo que proyectos modestos logren resultados antes reservados a los grandes presupuestos.
Un debate que sigue abierto
La cifra, sin embargo, llega en un sector marcado por la desconfianza hacia la IA. En 2023, guionistas y actores de Hollywood protagonizaron largas huelgas que buscaban, entre otras cosas, blindar sus empleos frente a un uso descontrolado de esta tecnología, y que se saldaron con acuerdos que exigen transparencia y compensación cuando se recurre a ella. Voces del sector advierten del riesgo de que la automatización erosione el trabajo de especialistas, sobre todo en efectos visuales.
El anuncio coincidió, además, con unos resultados trimestrales que, pese a batir las previsiones de ingresos, no convencieron del todo al mercado: la acción de Netflix cayó en Bolsa tras la publicación de las cuentas, según informó CNBC. Más allá de los números, el mensaje de fondo es claro: la pregunta ya no es si las plataformas usarán IA, sino cómo y con qué límites lo harán.



