El fútbol se mira en el espejo de la Super Bowl. La FIFA ha anunciado que la final del Mundial 2026 tendrá, por primera vez en la historia de una final de campeonato masculino, un espectáculo musical en el descanso, y ha reunido para ello un cartel de primeras figuras del pop mundial: Madonna, Shakira, BTS y Justin Bieber, según adelantó la BBC.
Un cartel de dimensión mundial
La lista no se queda ahí. Junto a esos cuatro nombres actuarán también el astro afrobeats Burna Boy, el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel y el coro infantil PS22 Chorus, según el fondo benéfico Global Citizen, socio del evento. La dirección artística del espectáculo, de unos once minutos, corre a cargo de Chris Martin, líder de Coldplay, que se encargará de hilar un montaje pensado para una audiencia de cientos de millones de espectadores en todo el planeta.
Cuándo y dónde
La cita será el 19 de julio de 2026 en el estadio MetLife de East Rutherford (Nueva Jersey), la sede que la FIFA ha elegido para el partido que cerrará el Mundial organizado por Estados Unidos, Canadá y México. Es el mismo tipo de gran escenario que ha convertido el descanso de la final de la NFL en un fenómeno cultural por derecho propio, y la FIFA busca ahora una vitrina equivalente para el acontecimiento deportivo más visto del mundo.
El guiño español: Shakira
Para el público español, el nombre que más resuena es el de Shakira. La colombiana mantiene un vínculo estrecho con España, donde ha vivido buena parte de la última década, y su relación con el fútbol viene de lejos: suyo fue el "Waka Waka" del Mundial de 2010, el mismo torneo en el que la selección española conquistó su primera y única estrella. Su presencia en la final añade un hilo sentimental para los aficionados españoles, en un Mundial en el que España aspira a pelear por el título.
Espectáculo, sí, pero también causa
La FIFA ha querido envolver el estreno en un fin solidario: el show servirá para impulsar el FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa que persigue recaudar fondos para ampliar el acceso a la educación y al fútbol de niños de todo el mundo. El espectáculo, además, contará con la presencia de personajes populares del universo infantil, en un intento de que el momento del descanso hable a varias generaciones a la vez.
Habrá que esperar al 19 de julio para ver si la apuesta cuaja, o si el fútbol demuestra que la final de un Mundial no necesitaba telonero. De momento, el anuncio ya ha logrado su primer objetivo: que se hable tanto del descanso como del partido.



