Christopher Nolan nunca ha rodado barato, pero La Odisea ha batido su propio récord. Su adaptación del poema épico de Homero sobre el regreso de Odiseo a Ítaca se ha convertido en la película más cara de su filmografía, según detalla elDiario.es.
Las cifras del gasto
El presupuesto de producción asciende a 250 millones de dólares, a los que hay que sumar unos 125 millones en marketing y promoción: en total, unos 375 millones. La cifra supera a las anteriores apuestas del director. Para hacerse una idea, Oppenheimer (2023) costó unos 100 millones, Interstellar rondó los 165 millones y Tenet (2020), hasta ahora su película más cara, se movió en torno a los 205 millones.
Un rodaje monumental
La ambición se nota en la logística. La película se filmó entre Grecia, Marruecos, Italia e Islandia y presume de ser una de las primeras grandes producciones rodada íntegramente con cámaras IMAX de 70 mm, el formato fetiche de Nolan. El reparto tampoco es modesto: Matt Damon encarna a Odiseo, con Tom Holland como Telémaco y Anne Hathaway como Penélope, además de Zendaya y Robert Pattinson. Distribuye Universal Pictures.
Una apuesta que le ha salido bien
El riesgo de gastar tanto se mide en taquilla, y ahí los números acompañan. La Odisea firmó un fin de semana de estreno de 264,1 millones de dólares a escala global, el mejor arranque de toda la carrera de Nolan. La crítica también respondió: la cinta supera el 90% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes.
Lo que dice del cine actual
Que un estudio confíe cientos de millones a una epopeya clásica rodada en película fotoquímica, sin superhéroes ni universo compartido, dice bastante del peso que Nolan ha alcanzado en Hollywood. En una industria obsesionada con las franquicias, su nombre se ha convertido en una de las pocas marcas capaces de llenar salas por sí sola. De momento, la apuesta de los 375 millones parece haber valido la pena.



