El jugador más longevo y uno de los más grandes de la historia del baloncesto vuelve a mover el mercado. LeBron James deja Los Angeles Lakers tras ocho temporadas y ficha por los Philadelphia 76ers, en un movimiento que él mismo ha bautizado como su "última decisión", según Al Jazeera y ESPN.
Un contrato simbólico
Las cifras dejan claro que el dinero ya no manda. James firma por dos años y ocho millones de dólares, una cantidad casi testimonial para él si se compara con los cerca de 53 millones que cobró en su última temporada en Los Ángeles. A punto de cumplir su 23ª temporada en la NBA, con 41 años, el máximo anotador histórico de la liga ha aceptado un salario menor para perseguir otra cosa.
"Creía que había jugado mi último partido"
El guiño en el nombre es evidente: "la decisión" evoca aquel The Decision televisado de 2010, cuando anunció su marcha a Miami. Pero esta vez la frase tiene otro poso. James ha confesado que se planteó retirarse en serio: "Estaba bastante seguro de que había jugado mi último partido", admitió, antes de decidir si aún amaba lo suficiente el juego como para seguir. La respuesta fue que sí, pero en sus propios términos: "No voy por el dinero", resumió, poniendo por delante la competición.
Un proyecto para pelear por el anillo
En Filadelfia se encuentra con una plantilla de aspiraciones. Los 76ers cuentan con Joel Embiid y Tyrese Maxey, y han incorporado este verano a Jaylen Brown, procedente de un traspaso con los Boston Celtics. La franquicia arrastra una larga sequía: no gana el título desde 1983 y no supera una segunda ronda de playoffs desde 2001. La llegada de James, con diez Finales de la NBA en su historial, busca precisamente romper esa maldición.
El último capítulo, a su manera
A estas alturas de carrera, lo de James no es una cuestión de récords salariales, sino de legado. La suya es la decisión de quien elige dónde gastar sus últimos cartuchos competitivos. Si el plan sale bien, Filadelfia sueña con un anillo; si no, habrá sido, en sus palabras, una última decisión tomada con los ojos abiertos.



