Una de las reformas laborales estrella del Gobierno tendrá que esperar. Los ministerios de Economía (Carlos Cuerpo) y Trabajo (Yolanda Díaz) han pactado posponer a septiembre la aprobación del decreto del registro horario digital, en lugar del 31 de julio comprometido, según elDiario.es.

Qué es esta norma

El decreto busca que el control del horario de los trabajadores sea totalmente digital e interoperable, de modo que la Inspección de Trabajo pueda acceder a él y combatir el fraude de las horas extra no pagadas. Es, además, la vía que el Gobierno eligió tras caer en el Congreso su plan de reducir la jornada a 37,5 horas: si no pudo recortar horas, al menos quiere que las que se trabajan de más se paguen o se compensen.

Por qué se retrasa

El motivo del aplazamiento no es político, sino técnico-jurídico. El decreto recibió informes "demoledores" del Consejo de Estado y de la Agencia de Protección de Datos durante su tramitación. El Consejo de Estado cuestionó que un decreto reglamentario sea el instrumento adecuado ("lo que puede la ley, no lo puede el reglamento") y planteó dudas sobre la protección de los datos de los trabajadores. Trabajo prevé cerrar los detalles técnicos durante el verano para responder a esas objeciones sin tocar el fondo de la reforma.

Qué dice el Gobierno

La vicepresidenta Yolanda Díaz se mostró optimista: aseguró que la norma está "prácticamente lista" y calificó la situación actual de "irregularidad manifiesta" que hay que corregir. Enfrente, la patronal ya ha avisado de que recurrirá la medida en cuanto entre en vigor.

Qué cambia para el trabajador

En la práctica, el registro horario digital pretende que sea más difícil que las horas de más queden invisibles y sin pagar. Pero el aplazamiento deja claro que, incluso con buena intención, una norma mal encajada jurídicamente puede acabar tumbada. De momento, la cita es en septiembre, ya sin el margen del verano.