La OPEP+ ha acordado incorporar 188.000 barriles diarios de crudo adicionales al mercado a partir de agosto, un nuevo paso en la estrategia de aumentos progresivos que el grupo mantiene desde hace meses. La decisión se tomó en una reunión telemática de los siete países que lideran estos ajustes: Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán y Omán, según Catalunya Press.

Recuperar cuota de mercado

El movimiento se enmarca en el desmantelamiento gradual de los recortes de producción que la alianza había impuesto para sostener los precios. Con esta subida, los incrementos autorizados desde el inicio de la guerra ya suman en torno a 940.000 barriles diarios respecto a las cuotas anteriores. El objetivo del cártel ampliado es claro: reconquistar cuota frente a otros productores en un contexto de precios a la baja.

El Brent, lejos de sus máximos

Y es que el mercado ha cambiado de tono. El Brent, la referencia europea, cotiza alrededor de los 72 dólares por barril, según Investing.com, muy por debajo de los máximos que alcanzó en los momentos de mayor tensión bélica. Añadir más oferta en un escenario ya de precios contenidos es, precisamente, la palanca con la que la OPEP+ busca ampliar su presencia sin hundir del todo la cotización.

Qué puede notar el consumidor

Para el bolsillo español, el efecto directo de una subida de este tamaño es limitado y difícil de aislar. El precio de los carburantes en el surtidor depende de muchos factores además del crudo: impuestos, márgenes de refino y distribución, tipo de cambio y la propia logística del mercado. Un aumento de 188.000 barriles diarios es una fracción pequeña del consumo mundial, de modo que su impacto en la gasolina y el gasóleo tenderá a ser modesto y gradual, más perceptible si se encadena con nuevas subidas de oferta en los próximos meses que por sí solo.