Mónica Oltra ha vuelto. La que fuera vicepresidenta de la Generalitat Valenciana fue ratificada este 4 de julio como candidata de Compromís a la alcaldía de Valencia, en una asamblea celebrada en el Jardín Botánico de la Universitat de València. La militancia respaldó su candidatura con 111 votos a favor, uno en contra y cuatro abstenciones, un 96 % de apoyo, según elDiario.es.
La vivienda, como primera bandera
Oltra situó la vivienda en el centro de su discurso. "Hay que coger por los cuernos el problema más grande que tiene esta ciudad: la vivienda", proclamó ante los suyos. Su propuesta pasa por gestionar el suelo público con prioridad para la vivienda asequible, emplear las herramientas legales y fiscales disponibles para frenar la especulación y diseñar una ciudad pensada para quien la habita, y no para el turismo de unos días.
En esa misma línea urbanística, reivindicó un modelo verde frente a los grandes proyectos viarios. Sobre el corredor verde, defendió que "Federico García Lorca se merece un gran jardín, sin carril que lo atraviese". El mensaje dibuja una candidatura anclada en el urbanismo social y la sostenibilidad.
Un regreso tres años después de la dimisión
El regreso de Oltra cierra el ciclo abierto en 2022, cuando dimitió como vicepresidenta y consellera tras ser imputada en la causa que investigaba la gestión de su departamento sobre los abusos cometidos por su exmarido a una menor tutelada. Aquella salida la apartó de la primera línea política durante años, hasta que la causa judicial quedó archivada.
Con ese capítulo cerrado en los tribunales, Compromís ha optado por recuperar a una de sus figuras más reconocibles para pelear por la capital. La operación, sin embargo, no ha estado exenta de tensiones internas: entre los apoyos de la izquierda valenciana que arroparon el acto, la ausencia más comentada fue la de Joan Baldoví, según Las Provincias.
Rumbo a 2027
La proclamación coloca a Oltra como una de las protagonistas de la carrera hacia las municipales, en las que aspira a disputar la alcaldía de Valencia. Su reto será convertir su notoriedad y el respaldo de la militancia en una candidatura capaz de unir a un espacio de izquierdas fragmentado y de plantar cara en una ciudad clave. El calendario electoral dirá si ese regreso se traduce en gobierno o se queda en intento.



