De cadena de cafeterías a "tesorería en bitcoin"

Vanadi es una pequeña empresa alicantina cotizada en BME Growth, el mercado bursátil español para compañías de menor tamaño. Nacida como cadena de cafeterías, dio en 2025 un giro radical a su modelo de negocio: sus accionistas aprobaron reconvertirla en un vehículo dedicado a acumular bitcoin, bajo la etiqueta de Vanadi Treasury, según recogió Valencia Plaza. Es una versión en miniatura de una estrategia que han popularizado algunas compañías internacionales: usar la empresa como caja para atesorar criptomoneda.

La rebelión de un accionista

Ese modelo ha desatado ahora una fuerte tensión interna. Vallecid, sociedad canaria del sector turístico convertida en segundo accionista de Vanadi, ha forzado la inclusión en el orden del día de la próxima junta de una acción de responsabilidad contra todos los miembros del consejo de administración, con el objetivo de destituirlos y renovar por completo el órgano, según detalló El Economista.

El accionista díscolo apunta directamente a la estructura de financiación con la que la empresa costea sus compras de bitcoin. Reclama explicaciones detalladas sobre las comisiones, retribuciones extraordinarias y anticipos percibidos por los administradores o por personas vinculadas a ellos, y exige una auditoría externa e independiente que examine las operaciones con partes vinculadas de 2025 y 2026.

El trasfondo: dilución y riesgo

La queja de Vallecid señala un efecto concreto de esa maquinaria financiera: una fuerte dilución de los accionistas. Solo en lo que va de año, la compañía habría emitido un enorme volumen de nuevas acciones para sostener su estrategia, lo que reduce el peso relativo de quienes ya estaban. El choque, en el fondo, es sobre quién se beneficia del modelo y a qué coste para el pequeño inversor.

Más allá del caso concreto, la pugna ilustra los riesgos de las llamadas tesorerías de bitcoin: empresas cuyo valor pende casi por completo de la cotización de una criptomoneda muy volátil, sin un negocio operativo que genere ingresos estables. La junta de accionistas se perfila, así, como un examen a un modelo tan llamativo como discutido.