España cierra un junio negro en materia de calor. El sistema de vigilancia MoMo, del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), estima 1.031 muertes atribuibles a las altas temperaturas durante el mes, según El Español. Es la segunda cifra más alta para un mes de junio desde que existen estos registros, y supone un 153 % más que en el mismo mes de 2025, cuando se contabilizaron 407.
Una mortalidad concentrada en la última ola
El grueso de esas muertes no se repartió de forma uniforme, sino que se disparó durante la ola de calor de los últimos días del mes. La combinación de temperaturas diurnas extremas y noches tropicales, en las que el cuerpo no llega a recuperarse, es especialmente peligrosa para las personas más frágiles. La inmensa mayoría de los fallecidos eran mayores de 65 años, a menudo con enfermedades cardiovasculares o respiratorias previas que el calor agrava.
Qué mide (y qué no) el sistema MoMo
Conviene entender bien la cifra para no exagerarla ni minimizarla. El MoMo no cuenta muertes certificadas como "golpe de calor", sino que estima la mortalidad en exceso atribuible a la temperatura: compara las defunciones observadas cada día con las que cabría esperar en esas fechas según las series históricas, y atribuye la diferencia al calor cuando este aprieta.
Se trata, por tanto, de una estimación estadística, no de un recuento de víctimas directas. Muchas de esas muertes corresponden a infartos, ictus u otras dolencias precipitadas por el estrés térmico. Es la herramienta con la que Sanidad y las comunidades calibran el impacto real de las olas de calor y activan sus planes de prevención.
Un verano que empieza cuesta arriba
El dato de junio llega, además, cuando el calor no da tregua. Los primeros días de julio han traído una nueva ola sobre buena parte del país, con avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) por temperaturas que rozan o superan los 40 grados en amplias zonas del interior y el sur.
El escenario reactiva el mensaje de siempre de las autoridades sanitarias: hidratarse, evitar la exposición en las horas centrales, vigilar a mayores y personas dependientes y no bajar la guardia por la noche. Con un mes de junio ya de récord a la espalda, el verano se presenta como una larga carrera de fondo frente al calor.



