Un coloso en Texas

Arlington, entre Dallas y Fort Worth, alberga desde 2009 uno de los estadios más espectaculares del deporte mundial. El AT&T Stadium, casa de los Dallas Cowboys de la NFL, costó alrededor de 1.300 millones de dólares y se ha convertido en una de las sedes estrella de este Mundial 2026, como destaca Las Provincias. Esta noche acoge la semifinal entre España y Francia.

Su capacidad ronda los 80.000 espectadores sentados, una cifra que puede ampliarse notablemente hasta superar los 100.000 en los grandes acontecimientos, según los datos del recinto.

Un techo que se abre y se cierra

La seña de identidad del estadio es su techo retráctil, que permite jugar a cielo abierto o bajo cubierta según convenga. En pleno julio texano, con temperaturas que se disparan, lo previsible es que la organización mantenga el techo cerrado para controlar el ambiente.

Y para eso está su otra gran baza: un potente sistema de aire acondicionado capaz de refrigerar todo el recinto. Con el techo cerrado y la climatización a pleno rendimiento, el estadio crea un microclima templado que protege tanto a los aficionados como a los jugadores del calor exterior, un factor nada menor en un torneo disputado en verano.

El videomarcador que lo preside todo

Si algo deja boquiabierto al visitante es el gigantesco videomarcador suspendido sobre el centro del campo. Cuando se inauguró era la pantalla de alta definición más grande jamás instalada en un estadio, y todavía hoy es una de sus imágenes más reconocibles: cada jugada, cada gol y cada rostro se ven a un tamaño descomunal desde cualquier asiento.

Escenario de una noche histórica

Hogar habitual del fútbol americano, el AT&T Stadium se transforma esta noche en el gran escenario del fútbol. Allí, bajo su techo y su pantalla colosal, España buscará ante Francia el billete para una final de Copa del Mundo. Un marco a la altura de lo que hay en juego.