El nuevo número dos del Banco Central Europeo (BCE) ha querido dejar clara su hoja de ruta desde el primer momento. Boris Vujčić, que asumió la vicepresidencia de la institución el 1 de junio, ha advertido de que la inflación en la zona euro va a mantenerse elevada durante más tiempo del previsto, un mensaje que refuerza el tono restrictivo del banco central tras su última subida de tipos.

Un relevo con sello español

Vujčić ocupa el sillón que durante ocho años ocupó el español Luis de Guindos, cuyo mandato concluyó el pasado 31 de mayo. El croata fue elegido para el cargo tras un proceso que arrancó a comienzos de año, recibió el respaldo del Parlamento Europeo y fue formalizado por el Consejo Europeo. Ejercerá la vicepresidencia durante un mandato de ocho años no renovable, como principal colaborador de la presidenta, Christine Lagarde.

Nacido en Zagreb en 1964, economista y profesor universitario, Vujčić fue gobernador del Banco Nacional de Croacia desde 2012 y pilotó la incorporación del país al euro el 1 de enero de 2023. En el Consejo de Gobierno del BCE se ha ganado la etiqueta de "halcón moderado": un partidario de mantener los tipos elevados para doblegar la inflación antes de relajar la política monetaria.

El BCE retoma las subidas de tipos

Las palabras de Vujčić llegan en un momento de giro para la política monetaria europea. El BCE elevó en junio sus tres tipos de referencia en 25 puntos básicos, en lo que supuso su primer aumento del precio del dinero en cerca de tres años. Con esta decisión, la facilidad de depósito, las operaciones principales de financiación y la facilidad marginal de crédito se situaron en el 2,25%, el 2,40% y el 2,65%, respectivamente.

Detrás del movimiento está una inflación que se mantiene de forma persistente por encima del objetivo del 2% y un crecimiento salarial que sigue presionando los precios al alza. El endurecimiento del tono obliga a Lagarde a hacer equilibrios entre los socios más preocupados por el descontrol de los precios y los países del sur, entre ellos España e Italia, donde un crédito más caro amenaza con enfriar el crecimiento.

"Reunión a reunión"

En este contexto, el aviso de Vujčić encaja con la estrategia que el BCE viene defendiendo: no comprometerse de antemano a ninguna senda de tipos y decidir "reunión a reunión" en función de los datos. El mensaje del nuevo vicepresidente no deja espacio para el optimismo precipitado: la batalla contra la inflación, advierte, aún no está ganada, y conviene no bajar la guardia mientras los riesgos sobre los precios sigan apuntando al alza.