La economía española moderó su avance en el arranque de 2026. Según el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, el Producto Interior Bruto creció un 0,6% en tasa trimestral entre enero y marzo, dos décimas menos que el 0,8% del trimestre anterior. No es un frenazo, pero sí una señal de que el motor de la economía empieza a perder algo de fuerza.

El dato interanual aguanta

En la comparativa interanual el cuadro es más optimista: el PIB avanzó un 2,7% respecto al primer trimestre de 2025, una décima más que en el periodo precedente. España sigue creciendo por encima de la media de la eurozona, aunque la lectura trimestral apunta a una progresiva normalización del ritmo de expansión.

Qué frena el crecimiento

El principal lastre ha sido la demanda interna. El consumo de los hogares, que durante 2025 tiró con fuerza del crecimiento, se ha moderado: aunque avanza un 3,2% interanual, su empuje trimestral se ha enfriado, en parte porque la mejora del poder adquisitivo asociada a la caída de la inflación se ha ido diluyendo con el repunte de los precios energéticos. La inversión —la formación bruta de capital fijo— mantiene un avance interanual notable (en torno al 5,8%), pero también da muestras de desaceleración respecto al cierre de 2025.

El sector exterior, de freno a apoyo

Una de las novedades del trimestre es el giro del sector exterior, que pasa a aportar al crecimiento tras restar en buena parte de 2025. La menor demanda interna ha contenido las importaciones, lo que mejora el saldo comercial y compensa parcialmente la moderación del consumo. El mercado laboral, por su parte, resiste: las horas trabajadas y el empleo equivalente a tiempo completo siguen creciendo a tasas próximas al 2-3% interanual.

Las previsiones no se mueven, por ahora

Pese a la moderación, el Banco de España mantiene su previsión de crecimiento del 2,3% para el conjunto de 2026, si bien ha elevado su estimación de inflación hasta el 3,6% por el encarecimiento de la energía y de los bienes industriales. El supervisor ya anticipaba un segundo trimestre en línea con este dato, de modo que el enfriamiento entraba dentro de su escenario central. El avance del INE incluye además la habitual revisión de la serie de trimestres anteriores.