La pieza que falta
Cerrado el acuerdo programático que permite investir a Juanma Moreno, la política andaluza afronta su última incógnita: cómo se reparte el poder. Según la información publicada por medios como El Español y Vozpópuli, el texto firmado dejó abierto el peso que tendrá Vox en el Ejecutivo. La formación reclama una vicepresidencia —que buena parte de la información asocia a su líder en la comunidad, Manuel Gavira— además de varias consejerías. De concretarse, sería la primera vez que Vox se sienta en el Gobierno de la Junta, aunque ni la vicepresidencia ni su titular estaban confirmados oficialmente al cierre de la negociación.
El reparto, el gran escollo
Que Vox pase de apoyar desde fuera a formar parte del Gobierno marca un salto cualitativo. El reparto de responsabilidades fue precisamente el punto más difícil de una negociación que se cerró contrarreloj. Vox aspiraba a una vicepresidencia y a varias consejerías —se citaron áreas como Agricultura, Asuntos Sociales o Cultura—, mientras que el PP se mostró reacio a ceder esas carteras. El resultado exacto de ese pulso —cuántas y cuáles áreas quedan finalmente en manos de cada socio— es lo que terminaba de perfilarse en las horas previas a la investidura.
Por qué importa
El movimiento tiene lectura más allá de Andalucía. La entrada de Vox en un Gobierno autonómico gobernado por el PP, y con una vicepresidencia de por medio, se interpreta como un termómetro de la relación entre ambas formaciones de cara al conjunto de España. Andalucía se suma así al modelo de coaliciones PP-Vox ya ensayado en otras comunidades, pero con el peso simbólico de ser la más poblada del país.
El calendario
El paso decisivo era la segunda votación de investidura, en la que basta la mayoría simple y donde el respaldo de Vox garantiza el nombramiento de Moreno como presidente. Superado ese trámite, se abría la puerta a la formación del nuevo Gobierno de coalición y al reparto efectivo de las áreas pactadas. Con ello, Andalucía deja atrás semanas de incertidumbre y evita la repetición electoral que se cernía si el acuerdo no llegaba a tiempo.


