Una aclaración necesaria
Antonio Banderas ha querido salir al paso de un malentendido que afecta a su familia. A través de un comunicado, el actor malagueño ha aclarado que su hermano, Francisco Javier Domínguez Bandera, no figura en la lista de morosos de la Agencia Tributaria, y que se le ha confundido con otra persona de nombre parecido que sí aparece en esa relación, según recogieron Infobae y Telecinco.
Un error que se repite
Lo que más molesta al intérprete es que no es la primera vez. Según su comunicado, la confusión se ha producido en varias ocasiones, pese a que la similitud entre los nombres es, en sus palabras, «bastante lejana». Cada año, al publicarse el listado de grandes deudores, el apellido de su hermano vuelve a mezclarse con el de un tercero, con el consiguiente perjuicio para alguien que nada tiene que ver con impago alguno.
La petición a los medios
El tono del texto es firme pero sin estridencias. Banderas agradece a los medios que ya han rectificado y pide al resto un gesto sencillo: anotar bien el nombre de su hermano para que el error no se repita en próximas ediciones de la lista. Es, en el fondo, un recordatorio sobre la importancia de verificar la identidad de las personas antes de publicar, sobre todo cuando de por medio hay algo tan sensible como una acusación de deudas con Hacienda.
Cuando un homónimo pasa factura
El caso ilustra un problema más común de lo que parece: el de los homónimos que acaban pagando el error ajeno. Un nombre parecido, una búsqueda apresurada y una información sin contrastar bastan para dañar la reputación de un particular. La aclaración de Banderas, hecha desde la notoriedad de su apellido, pone el foco en algo que a cualquier ciudadano anónimo le costaría mucho más desmentir.



