Una victoria cargada de emoción

Portugal se clasificó para los octavos de final del Mundial 2026 al vencer por 2-1 a Croacia en el BMO Field de Toronto, en un encuentro que fue mucho más que un partido. Se disputó el 3 de julio, justo un año después de que Diogo Jota y su hermano André Silva perdieran la vida en un accidente de tráfico en España, y todo el duelo estuvo teñido por su recuerdo, según relató ESPN.

Ronaldo, del penalti al homenaje

En lo estrictamente deportivo, Cristiano Ronaldo abrió el marcador desde el punto de penalti y Gonçalo Ramos sentenció en el tramo final, después de que Croacia se adelantara y de que el VAR anulara un tanto croata en los últimos minutos por fuera de juego. Pero la imagen de la noche llegó tras el pitido final: Ronaldo se colocó la camiseta número 21 de Jota y, con lágrimas en el rostro, señaló al cielo rodeado de sus compañeros, como recogió Yahoo Sports.

Un recuerdo presente durante todo el torneo

El homenaje se había gestado desde antes del saque inicial. Durante el himno portugués, la pantalla del estadio mostró una fotografía de Jota, y los jugadores lucieron pulseras con su nombre. El seleccionador Roberto Martínez ha querido mantener su presencia simbólica en la plantilla durante toda la competición, en un gesto que ha acompañado a Portugal ronda tras ronda. El propio equipo ha explicado que sigue sintiendo cercano a un futbolista que, con 28 años, había sido internacional en decenas de ocasiones con su país.

Y ahora, España

La clasificación deja un cruce de máximo voltaje: Portugal se medirá a España en los octavos de final, previstos en Arlington (Texas) el 7 de julio. Será un duelo ibérico con un componente emocional añadido para el conjunto luso, que llega a la eliminatoria arropado por la memoria de Jota. Para Croacia, en cambio, se cierra el torneo, en lo que pudo ser la última gran cita mundialista de una generación liderada por Luka Modrić.