Una veterana del parque
Zambi era una de las elefantas más veteranas del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, en Cantabria. Nacida en África hace alrededor de 50 años, había llegado a la instalación cántabra en 1994 procedente del Zoo de Augsburgo, en Alemania, según recogió elDiario.es. Durante sus años en el parque tuvo cuatro crías con Chisco, el primer elefante macho que llegó al centro y uno de sus ejemplares más carismáticos.
Su muerte, sin embargo, no llegó por la vejez, sino de forma traumática, en un episodio que recuerda que estos gigantes conservan su naturaleza salvaje incluso en un espacio diseñado para su bienestar.
Un enfrentamiento en la manada
El suceso ocurrió alrededor del mediodía del lunes, cuando varios miembros de la manada de elefantes africanos del parque, machos y hembras, entraron en conflicto. Los cuidadores actuaron de inmediato para separar al grupo y permitir que los servicios veterinarios atendieran a la elefanta herida, pero no pudieron evitar el desenlace.
"Las graves heridas sufridas durante la trifulca, sumadas a la avanzada edad de Zambi, han sido la causa de que la elefanta no haya sobrevivido", explicaron desde el parque. Desde el centro subrayaron que este tipo de enfrentamientos por la jerarquía reflejan un comportamiento natural en la especie, también en su hábitat salvaje.
Vida social y jerarquía de los elefantes
La estructura social de los elefantes africanos es matriarcal: la hembra de mayor edad y experiencia lidera el grupo y marca sus movimientos. Bajo esa autoridad se ordena una jerarquía compleja en la que los machos jóvenes compiten por su estatus y tienden a separarse de las hembras al alcanzar la madurez. En espacios cerrados, incluso amplios, esas tensiones pueden resolverse de forma distinta a como lo harían en la sabana.
Cabárceno es un referente internacional en la reproducción de elefante africano en cautividad, con más de una veintena de nacimientos a lo largo de su historia, tal y como refleja el propio parque. La muerte de Zambi deja huérfana de una de sus figuras más longevas a una manada que, pese a todo, seguirá comportándose como lo haría en libertad.



