Conviene mirar los datos del agua con doble lente: la de la tranquilidad y la de la prudencia. Los embalses españoles están al 73,4% de su capacidad, según recoge Xataka. Es un buen dato... hasta que se mira la tendencia.
La foto: mejor que la media
Empecemos por lo bueno. Los pantanos guardan unos 41.110 hectómetros cúbicos (de una capacidad total de 56.042), lo que supone unos 3.000 más que en julio de 2025 (cuando estaban al 68,4%) y unos 9.300 por encima de la media de la última década. En la foto fija, España está mejor de lo habitual.
La película: bajando desde mayo
El problema aparece al ver la evolución. Los embalses caen desde mediados de mayo, cuando estaban al 84,2%. Es decir, han perdido en torno a 6.000 hectómetros cúbicos en dos meses. La razón es doble: una primavera seca (llovió el 75% de lo normal) y un junio muy pobre, con apenas 12,4 milímetros de lluvia (un 39% de lo habitual). A eso se suma ahora la ola de calor, que dispara la evaporación y el consumo.
Dónde aprieta más
El agua no está repartida por igual. Las cuencas más justas son la del Júcar (60,8%) y la de Galicia-Costa (65,2%), mientras que las cuencas internas del País Vasco y Cataluña superan el 85%. La vertiente atlántica está al 74,8% y la mediterránea, al 68,8%.
Por qué no relajarse
Para hacerse una idea de la magnitud, España consume alrededor de 32.000 hectómetros cúbicos al año. Con las reservas cayendo a este ritmo y un verano que no da tregua, el mensaje de fondo es claro: tener los embalses por encima de la media no significa que la sequía haya terminado. Significa, más bien, que hay un colchón, y que conviene cuidarlo. El agua que hoy sobra puede escasear en septiembre si el otoño llega tarde.



