Una fuga de gas durante unas obras en la plaza de Sants de Barcelona, junto a la estación de metro, provocó una deflagración que se saldó con ocho heridos, dos de ellos graves. Los Bomberos siguen trabajando en la zona, según informa elDiario.es.
Los heridos evolucionan "positivamente"
El responsable de seguridad del Ayuntamiento, Albert Batlle, informó de que los heridos evolucionan "positivamente". Por respeto a los afectados y a la investigación, no se ofrecen aquí más detalles de su identidad.
La difícil tarea de sellar la fuga
El operativo se centra ahora en cortar el gas. Según explicó el jefe de los Bomberos, Albert Ventosa, ya han logrado taponar tres de los cuatro puntos de la conducción. El cuarto requiere una maniobra más delicada, con la introducción de un globo en el interior de la tubería. Una vez sellado ese último tramo y cortado el suministro, la llama que sigue activa se apagará por sí sola.
Mientras tanto, se han desplegado cinco monitores de agua para controlar la radiación térmica (el calor) que desprende el fuego. La zona permanece acordonada, con el paso de peatones restringido y los comercios cercanos cerrados. Las autoridades esperan estabilizar la situación antes del día siguiente.
Quién investiga las causas
Determinar por qué se produjo la fuga corresponderá, según Batlle, tanto al Departament de Territori de la Generalitat como a la empresa constructora que ejecutaba las obras. Habrá que esperar a esa investigación para saber qué falló.
Es, en cualquier caso, un recordatorio del riesgo que entrañan las conducciones de gas en obras urbanas, y del trabajo, poco visible pero delicado, que exige neutralizar una fuga en pleno casco urbano sin que la cosa vaya a peor.



