¿Es la geometría un invento de la mente humana o algo más antiguo que nosotros? Un estudio recogido por elDiario.es se inclina por lo segundo: también los monos intuyen las formas.
El experimento
El trabajo, liderado por la Universidad Carnegie Mellon (EE. UU.) y publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), puso a prueba a cuatro macacos rhesus y cuatro babuinos oliva. Los animales jugaban voluntariamente en una pantalla táctil: debían emparejar figuras en dos dimensiones fijándose solo en su semejanza geométrica, sin pistas fáciles de color, tamaño u otras diferencias. Cuando acertaban, recibían fruta como recompensa.
Para comparar, el equipo hizo la misma prueba con humanos: 58 niños de edad preescolar y 79 adultos, procedentes tanto de Estados Unidos como de comunidades indígenas tsimane de Bolivia. Esa mezcla es importante: si el resultado se repite en culturas muy distintas y sin escolarización formal en geometría, es más difícil atribuirlo a la educación.
Qué encontraron
El resultado es elegante en su sencillez. Según los autores, "monos, niños y adultos parecían pensar en las relaciones geométricas básicamente de la misma manera". Todos, con notable coincidencia, reconocían de forma espontánea las regularidades geométricas.
Por qué importa
La lectura de fondo es evolutiva. Si esa "chispa" geométrica aparece por igual en dos especies de monos y en humanos de contextos muy diferentes, lo más probable es que no sea una invención reciente de nuestra especie, sino parte de la arquitectura básica de la mente de los primates, heredada de un antepasado común.
Dicho de otra forma: cuando reconocemos que algo es un cuadrado "mal hecho" o que una figura desentona entre otras, no estamos usando solo lo que aprendimos en el colegio. Estamos tirando de una intuición muy vieja, anterior a las matemáticas, que compartimos con nuestros parientes peludos. La geometría, resulta, estaba en la familia desde mucho antes que Euclides.



