España afronta otro día crítico de incendios en plena ola de calor. Según el balance que recoge Al Jazeera, el gran fuego del verano, el de La Mierla (Guadalajara), supera ya las 32.000 hectáreas, lo que lo confirma como uno de los mayores incendios registrados en el país. Sigue activo en una zona rural a unos 100 kilómetros al norte de Madrid.
El aviso de la AEMET
La agencia estatal de meteorología, la AEMET, mantiene el aviso de riesgo de incendios "muy alto o extremo" en casi toda la España peninsular y en Baleares. La previsión no da tregua: máximas de 42 a 44 grados en el área mediterránea, con el agravante de tormentas secas (rayos sin apenas lluvia) y polvo sahariano, dos factores que empeoran las condiciones para que el fuego prenda y avance.
La factura ya pagada este verano
El de La Mierla no es el único golpe. Hace menos de dos semanas, un incendio en el sur de España se saldó con 13 muertos, entre ellos varios extranjeros, en una zona con comunidad de residentes foráneos. Es la cara más dura de una temporada que los servicios de emergencia describen como excepcional.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo resumió sin rodeos: "Año tras año vemos claramente cómo el cambio climático mata y destruye riqueza en nuestras comunidades".
Francia, en la misma batalla
El problema no se detiene en la frontera. En Francia, un incendio en la región de Var ha quemado unas 2.500 hectáreas, ha obligado a evacuar a 400 personas y ha dañado decenas de casas, aunque se espera una mejora del viento. Hay otro fuego activo en los Altos Alpes. Y el calor, además del fuego, deja cifras terribles: las autoridades francesas contabilizan 5.764 muertes en exceso entre el 17 de junio y el 2 de julio, una sobremortalidad que califican de "sin precedentes" entre los mayores de 15 años.
Un patrón que se repite
El contexto europeo lo dice todo: en 2026 ya ha ardido en Europa más superficie que la media anual de las dos últimas décadas, y el continente encadena tres olas de calor en lo que va de año. No es una racha de mala suerte, sino la tendencia que los científicos llevan tiempo describiendo. Mientras tanto, en Guadalajara, el fuego sigue.



