La Costa del Sol vuelve a situarse en el centro del mapa europeo del narcotráfico. La Policía Nacional, en una operación conjunta con las autoridades de Países Bajos, ha desarticulado una organización criminal asentada en el litoral malagueño e intervenido 947 kilos de MDMA, la mayor cantidad de esta droga sintética incautada hasta la fecha en el continente, según Euronews.

Una cifra sin precedentes

El alijo se reparte en 859 kilos de MDMA en polvo y 88 kilos de pastillas de éxtasis, hasta sumar los 947 kilos que convierten esta actuación en un récord europeo para esta sustancia. La MDMA, conocida popularmente como éxtasis, es una droga de síntesis cuya producción se concentra en gran medida en el norte de Europa, con Países Bajos como epicentro histórico, lo que explica la implicación de la policía neerlandesa en la investigación.

Quince detenidos y una red internacional

La operación se ha saldado con 15 detenidos, de los cuales 12 ya han ingresado en prisión por orden judicial. Los arrestos se practicaron en varias localidades de la provincia de Málaga (Torremolinos, Marbella, Fuengirola, Estepona y Mijas), además de en Sevilla y en Países Bajos. En total se llevaron a cabo doce registros, once de ellos en España y uno en territorio neerlandés, según Noticias de Gipuzkoa.

La organización, asentada en la Costa del Sol, operaba como una plataforma logística para mover droga por Europa, una función para la que este tramo del litoral andaluz lleva años señalado por su ubicación estratégica, sus infraestructuras y su atractivo residencial para redes extranjeras.

Un arsenal y dinero en efectivo

Más allá de la MDMA, el balance de la intervención incluye 644 plantas de marihuana y más de cinco kilos de cogollos, 1,3 kilos de hachís, tres armas de fuego, tres vehículos de alta gama, cinco relojes de lujo y más de 46.000 euros en efectivo, un conjunto que ilustra el músculo económico de la trama.

La Costa del Sol, en el foco

La actuación confirma el peso de la costa malagueña como uno de los principales nudos del narcotráfico en el sur de Europa, un territorio en el que conviven grandes operaciones contra el hachís que llega del Estrecho y, cada vez más, contra el tráfico de drogas sintéticas y cocaína ligado a organizaciones internacionales. La colaboración policial entre España y Países Bajos, subrayan los investigadores, ha sido determinante para asestar un golpe de esta magnitud.