Hay averías que se repiten con tanta frecuencia que dejan de ser un imprevisto para convertirse en un problema estructural. Es lo que ocurre con los robos de cable de cobre en el Corredor del Henares, uno de los puntos más castigados de la red de Cercanías de Madrid. Cada sustracción altera la circulación de las líneas C2, C7 y C8 y deja a miles de viajeros pendientes de los paneles.

Un patrón que no cesa

El tramo entre Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares y Alcalá de Henares acumula episodio tras episodio. El pasado 13 de mayo de 2026, un robo de cable entre Meco y Alcalá provocó retrasos en las líneas C2 y C8, con demoras medias de entre 10 y 20 minutos en plena hora punta, según recogieron Moncloa.com y Madrid Actual. No fue un caso aislado: episodios anteriores en el mismo corredor ya habían afectado a la vez a las líneas C2, C7 y C8.

El hurto suele afectar al sistema de señalización ferroviaria, lo que obliga a los trenes a circular con mayores márgenes de seguridad y, en ocasiones, a detenerse hasta que el tráfico se autoriza de forma manual. El resultado para el usuario es siempre el mismo: retrasos, supresiones puntuales y un viaje incierto.

Qué líneas son y a quién afectan

Las tres líneas implicadas son ramales de gran densidad de viajeros que vertebran el este de la región:

  • C2: une Guadalajara con Madrid-Chamartín pasando por Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz.
  • C7: enlaza el Corredor del Henares con el eje Atocha-Chamartín y el noroeste.
  • C8: conecta Guadalajara con Cercedilla y el oeste de la Comunidad.

Una avería en el corredor, por tanto, golpea de lleno a quienes se desplazan a diario por trabajo o estudios entre los grandes municipios del este y la capital.

Por qué pasa: el precio del cobre

Detrás de estos hurtos está el elevado precio del cobre en los mercados internacionales, que ha marcado máximos y convierte el cableado de las instalaciones ferroviarias en un objetivo rentable para las mafias del metal. El problema es que el valor del material robado es ridículo frente al coste de reparar unas instalaciones complejas y, sobre todo, frente al perjuicio causado a la seguridad y la regularidad del servicio.

Qué puede hacer el viajero

Ante la reincidencia, la recomendación para quien se mueve por el Corredor del Henares es clara: consultar el estado del servicio en tiempo real en la web y la app de Cercanías de Renfe y en los canales oficiales de Renfe y Adif antes de salir, y tener a mano alternativas de transporte —como los autobuses interurbanos que conectan Alcalá, Torrejón, Coslada y San Fernando con Madrid— para los días en que la avería vuelva a aparecer. Adif, por su parte, ha reforzado la vigilancia en los tramos más afectados y denuncia de forma sistemática cada sustracción.