La fase de grupos del Mundial 2026 está dejando claro que en este torneo no hay rivales pequeños. En apenas unas horas, dos selecciones que partían como secundarias firmaron resultados que dieron la vuelta al mundo: la debutante Cabo Verde volvió a plantar cara a un gigante, esta vez Uruguay, mientras que Egipto se quitó de encima un peso histórico al conseguir su primer triunfo en una Copa del Mundo.

Cabo Verde, la sensación que no deja de crecer

El pequeño archipiélago atlántico se ha convertido en una de las historias más bonitas del campeonato. Tras un sonado empate sin goles en su estreno, los "Tiburones Azules" rozaron otra gesta al igualar 2-2 con Uruguay el 21 de junio en Miami, según el relato de ESPN.

Cabo Verde se adelantó con un golazo de falta directa de Kevin Pina, su primer tanto en un Mundial. La Celeste reaccionó con un demoledor cierre de la primera parte: Maxi Araújo igualó en el 44 y Agustín Canobbio completó la remontada en el descuento, tal y como confirma la FIFA. Pero los africanos no se rindieron y Hélio Varela, desde el banquillo, firmó el definitivo 2-2 en la segunda mitad.

Fue un empate con sabor a victoria para los debutantes y a decepción para la Uruguay de Marcelo Bielsa. Su técnico homólogo, Pedro Leitão Brito, resumió la filosofía del equipo: "Una vez que estás sobre el césped, muchas cosas se igualan", recogió Al Jazeera. El duelo tuvo además un guiño generacional: el veterano portero Vozinha, por encima de los 40 años, se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la aventura caboverdiana.

Egipto rompe la maldición de la mano de Salah

A miles de kilómetros, Egipto vivía su propia noche histórica. Los faraones derrotaron 3-1 a Nueva Zelanda y consiguieron la primera victoria de su historia en un Mundial, un hito largamente esperado: pese a haber disputado el torneo en 1934, 1990 y 2018, nunca antes habían ganado un partido en la máxima cita del fútbol.

El encuentro no empezó bien para los africanos. El defensa Finn Surman adelantó a los "All Whites" en la primera parte. Pero Egipto le dio la vuelta tras el descanso: Mostafa Zico igualó de cabeza y, poco después, llegó el momento estelar. Mohamed Salah culminó la remontada con el 2-1, y el suplente Trézéguet sentenció en el tramo final, según el relato de Football365.

Más allá del triunfo colectivo, Salah escribió su nombre en los libros. La estrella del Liverpool, a sus 34 años, fue ovacionada al ser sustituida y guio a su selección hasta lo más alto del Grupo G. Una noche redonda para un futbolista que llevaba toda su carrera esperando un momento así con su país.

Un torneo imprevisible

Con estos resultados, los pronósticos saltan por los aires. Egipto se coloca líder de su grupo y Cabo Verde sueña con clasificarse en su primera participación. Dos historias distintas, un mismo mensaje: el Mundial 2026 será cualquier cosa menos predecible.