Cae la Verja
La histórica Verja de Gibraltar deja de ser una barrera. El Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido relativo a Gibraltar, firmado este martes 14 de julio en Bruselas, se aplica de forma provisional desde este 15 de julio y suprime los controles físicos en el paso fronterizo con La Línea de la Concepción.
A partir de ese momento desaparecen los controles de aduana y de migración en la frontera, y Gibraltar se integra en el espacio Schengen, según recogió elDiario.es. Es el resultado de más de cuatro años de negociaciones tras el Brexit, que había dejado en el aire el estatus de la Roca y de los miles de personas que cruzan a diario.
Aplicación provisional, pendiente de ratificar
Conviene precisar que se trata de una aplicación provisional. Para su entrada en vigor plena, el acuerdo deberá ser ratificado todavía por el Parlamento Europeo —previsiblemente en diciembre— y por el Parlamento británico, como detalla Infobae. El texto, subrayan las partes, salvaguarda plenamente Schengen, el mercado único y la unión aduanera de la UE.
Los grandes beneficiados son los trabajadores transfronterizos, miles de personas —muchas residentes en La Línea y el Campo de Gibraltar— que cruzan cada día para trabajar en la Roca y que hasta ahora hacían colas en los controles.
De Franco a Schengen
La Verja arrastra una larga historia de tensión. Franco ordenó su cierre en junio de 1969, en represalia por el referéndum de 1967 en el que la población gibraltareña votó de forma abrumadora por seguir bajo soberanía británica. La frontera permaneció sellada durante trece años.
La reapertura fue gradual ya en democracia: primero para peatones, en diciembre de 1982, y de forma completa para vehículos en febrero de 1985, un paso que la Comunidad Económica Europea puso como condición para la adhesión de España. Cuatro décadas después, la integración en Schengen cierra ese ciclo y transforma por completo la vida cotidiana en la frontera más singular de Europa.



