Mareo por calor no es lo mismo que golpe de calor
No todos los "desmayos" de verano son iguales. La lipotimia (o mareo por calor) es una pérdida breve de conciencia por una bajada momentánea del riego sanguíneo al cerebro: el calor dilata los vasos y baja la tensión. El golpe de calor, en cambio, es una urgencia médica grave en la que el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura, con riesgo vital. Distinguirlos es clave para actuar bien.
El mito del refresco y el caramelo
El cardiólogo Aurelio Rojas ha popularizado una idea importante: dar un refresco o un caramelo a quien se marea por calor no sirve de nada. La razón es sencilla: el desmayo se debe a la bajada de tensión, no a una bajada de azúcar, como explicó en declaraciones recogidas por El Economista. Por eso, ante los primeros síntomas, lo útil es recuperar el riego al cerebro, no ingerir glucosa.
Qué hacer
- Si notas que te vas a desmayar: el doctor Rojas aconseja tumbarte boca arriba, ponerte en cuclillas o, si estás de pie, apretar con fuerza una mano contra la otra unos 20 segundos, maniobras que ayudan a subir la tensión.
- Si alguien se ha desmayado: llévalo a un lugar fresco y a la sombra, túmbalo y elévale las piernas por encima del nivel del corazón, y aflójale la ropa.
- Hidratación: si está consciente y no vomita, ofrécele agua en pequeños sorbos.
- Enfriar el cuerpo: aplica paños húmedos o frescos en cuello, axilas e ingles.
Cuándo es una emergencia (112)
Ante signos de golpe de calor —temperatura muy alta, piel caliente y enrojecida, confusión, convulsiones o pérdida de conciencia que no se recupera— hay que llamar de inmediato al 112, según las recomendaciones del Ministerio de Sanidad. Mientras llega la ayuda, mantén a la persona en un sitio fresco y sigue enfriándola.
Qué NO hacer
- No des nada de comer o beber si la persona está inconsciente o vomita: hay riesgo de atragantamiento.
- No recurras a refrescos, bebidas azucaradas, con cafeína o alcohol, que no ayudan y pueden deshidratar más.
- No des antitérmicos como paracetamol o aspirina: no bajan la fiebre del golpe de calor.
La mejor cura es la prevención
La Cruz Roja y Sanidad insisten en lo básico: beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar el sol en las horas centrales, buscar la sombra y vigilar especialmente a mayores, niños y personas enfermas. Ante la duda, actuar rápido y llamar al 112 salva vidas.



