Un balance que sigue subiendo

Más de una semana después de la catástrofe, el balance de los terremotos de Venezuela no deja de agravarse. Los dos seísmos que golpearon el país el 24 de junio han causado ya unos 2.595 muertos y en torno a 12.400 heridos, según la cifra oficial ofrecida por la vicepresidenta y presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, recogida por la prensa internacional. El número ha ido creciendo a medida que los equipos alcanzan zonas antes inaccesibles.

Decenas de miles de personas sin localizar

La mayor incógnita sigue siendo la de los desaparecidos: cerca de 50.000 personas continúan sin localizar, aunque las autoridades advierten de que muchas podrían estar simplemente incomunicadas o desplazadas. Las zonas más castigadas se concentran en el entorno de Caracas y La Guaira, donde numerosos edificios se derrumbaron total o parcialmente.

Rescates contra el reloj

Los trabajos de búsqueda y rescate prosiguen con la participación de decenas de miles de efectivos venezolanos y de equipos internacionales llegados de varios países, según los últimos partes. Pese a que la ventana de supervivencia se estrecha con el paso de los días, aún se han producido rescates: uno de los más comentados fue el de un hombre extraído con vida de entre los restos de un centro comercial tras unas 120 horas atrapado.

Una emergencia de largo recorrido

Con miles de viviendas dañadas y una población desbordada, la emergencia humanitaria se prevé prolongada. La comunidad internacional ha ido comprometiendo ayuda y personal, mientras las autoridades tratan de atender a los damnificados y de precisar un balance que, por ahora, sigue abierto. La magnitud del desastre lo sitúa entre los peores episodios sísmicos de la región en décadas.