El nombre de José Luis Ábalos pasa a encabezar una lista incómoda para la política española. El Tribunal Supremo lo condenó el 22 de junio a 24 años y tres meses de prisión por organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias en el reparto de contratos de mascarillas durante la pandemia. La cifra no tiene precedentes: ningún exmiembro de un Gobierno había recibido una pena penal tan elevada en casi medio siglo de democracia.
La misma sentencia, dictada por la Sala de lo Penal, condenó también a su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama, a quien suspendió la ejecución de la pena por su colaboración con la justicia.
Una lista que arranca en el caso GAL
El primer ministro de la democracia que entró en prisión fue José Barrionuevo, titular de Interior con Felipe González. El Supremo lo condenó en 1998 a diez años de cárcel por malversación y por el secuestro del ciudadano hispanofrancés Segundo Marey, en el marco del caso GAL. Ingresó en prisión en septiembre de aquel año, pero su estancia fue breve: en diciembre el Gobierno de José María Aznar aprobó un indulto parcial. Durante mucho tiempo, su pena fue la referencia de la condena más alta a un exministro.
Los casos del PP: Matas, Rato y Zaplana
De gobiernos posteriores proceden tres exministros condenados. Jaume Matas, titular de Medio Ambiente entre 2000 y 2003 y después presidente balear, acumuló penas por los casos Palma Arena y Nóos e ingresó en la prisión de Segovia en 2014 por delitos como fraude, prevaricación y tráfico de influencias.
Rodrigo Rato, vicepresidente económico y ministro de Economía entre 1996 y 2004, fue condenado a cuatro años y medio por apropiación indebida en el escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia, e ingresó en la cárcel de Soto del Real en octubre de 2018.
El más reciente del bloque popular es Eduardo Zaplana, ministro de Trabajo con Aznar y expresidente de la Generalitat valenciana, condenado por la Audiencia de Valencia en octubre de 2024 a diez años y cinco meses por el caso Erial. Su condena no es firme y puede recurrirse ante el Supremo.
El caso ERE y el recuento
Entre los socialistas figura también José Antonio Griñán, ministro de Sanidad y después de Trabajo y Seguridad Social entre 1992 y 1996, y más tarde presidente de la Junta de Andalucía. Fue condenado a seis años de prisión por malversación y prevaricación en el caso de los ERE de Andalucía.
Con Ábalos, son al menos seis los exministros que han recibido condenas de prisión desde 1978: a su nombre se suman Barrionuevo, Matas, Rato, Zaplana y Griñán. Algunos medios elevan la cifra a siete según cómo se contabilicen los casos, una discrepancia en el recuento que conviene tomar con cautela. Lo que ningún recuento discute es el récord: la pena impuesta a Ábalos por el caso mascarillas multiplica por más de dos la de cualquiera de sus predecesores y lo sitúa, sin matices, a la cabeza de la lista.



