El conflicto en torno al aparcamiento del Hospital Civil de Málaga ha terminado por sacar a la calle a buena parte de su plantilla. El nuevo sistema de tarifas, en vigor en el aparcamiento provisional habilitado durante las obras del complejo sanitario, ha pasado de los 0,80 euros diarios que abonaban hasta ahora los trabajadores a una tarifa general de 1,36 euros por hora, según ha detallado El Español.
De 0,80 euros al día a más de un euro la hora
La cuenta es sencilla y, para muchos profesionales, indignante: un sanitario que cubra un turno de doce horas sin bonificación pagaría más de 16 euros al día. Incluso quienes accedan a la tarifa reducida abonarían en torno a 7 euros por jornada, lo que se traduce en cerca de 100 euros mensuales solo por poder estacionar en su lugar de trabajo.
Una bonificación que no llega para todos
La empresa que gestiona el recinto ofrece una tarifa rebajada de 0,61 euros por hora para el personal del Servicio Andaluz de Salud (SAS), pero con importantes limitaciones. Según denuncia la junta de personal, la bonificación está reservada a los 1.000 primeros solicitantes, y el aparcamiento solo dispone de 163 plazas ocupables al día sin reserva, en un complejo con miles de profesionales y pacientes.
El aparcamiento, con unas 650 plazas y abierto las 24 horas, tiene carácter provisional: la Junta justifica su puesta en marcha por la necesidad de liberar espacio para continuar la construcción del nuevo Hospital Virgen de la Victoria. Pero esa explicación no ha calmado a la plantilla, que considera las cifras «desorbitadas».
"Un atraco a la sanidad pública"
Las movilizaciones no han cesado. CCOO, junto a la junta de personal del Hospital Civil y del Hospital Materno Infantil, se ha concentrado a las puertas del complejo para exigir la paralización inmediata de lo que califican como una privatización del aparcamiento, según ha informado Andalucía Información. Los sindicatos hablan abiertamente de un «atraco a la sanidad pública» y de un modelo que convierte un servicio esencial en un negocio.
Las protestas, respaldadas también por pacientes y usuarios, arrancaron ya a comienzos de junio, cuando los trabajadores se manifestaron contra las «abusivas tarifas» del nuevo recinto, según recogió Teleprensa. A las quejas por el coste se suman las denuncias por el caos circulatorio en los accesos.
Movilizaciones "indefinidas"
Los representantes de los trabajadores han advertido de que las concentraciones continuarán de forma indefinida mientras no se revierta la concesión y no se garantice un sistema de aparcamiento público, gratuito o con precios simbólicos, tanto para la plantilla como para los usuarios del complejo.
El pulso, que enlaza con un malestar más amplio del personal sanitario en Andalucía, plantea una pregunta de fondo que va más allá de Málaga: si pagar por aparcar en el propio centro de trabajo, en plena escasez de profesionales, es compatible con la defensa de un servicio público que las administraciones presumen de blindar.



