Un giro en la previsión

El banco de inversión UBS ha cambiado el paso y ahora apunta a un recorrido al alza para el precio del petróleo en los próximos meses, según recogen Investing y Bloomberg Línea. El cambio llega justo cuando el Brent —la referencia europea— ha vuelto a la zona de los 70 dólares por barril, después de haberse disparado durante las semanas de máxima tensión entre Estados Unidos e Irán y de haberse relajado con la pausa en el conflicto. Conviene tomar estas previsiones con cautela: son escenarios de una entidad concreta y los precios cambian a diario.

Por qué el banco ve subidas

El razonamiento de UBS gira en torno a Oriente Próximo. Aunque el estrecho de Ormuz —por donde pasa buena parte del petróleo mundial— ha vuelto a abrirse al tráfico, la situación sigue siendo frágil, y cualquier nuevo incidente podría tensar de nuevo el suministro y, con él, los precios. A ello se suma que el margen de oferta del mercado podría estrecharse con el tiempo, lo que dejaría a los precios más expuestos a las sacudidas geopolíticas. En ese contexto, el banco considera que el crudo tiene más probabilidades de subir que de seguir cayendo.

El otro escenario

No todo apunta al alza. El propio banco admite que existe un riesgo a la baja: si las negociaciones entre Washington y Teherán avanzan hacia un acuerdo sólido y el suministro se normaliza del todo, el petróleo podría abaratarse aún más. Es decir, la previsión depende casi por completo de cómo evolucione una tregua que, por ahora, es endeble.

Qué supone para el bolsillo

Para el consumidor, la dirección del petróleo no es un asunto abstracto: se nota en el surtidor y en la inflación. Un crudo más caro encarece la gasolina y el gasóleo, y presiona los precios de todo lo que depende del transporte. Por eso, tras meses en los que la energía había dado un respiro, la advertencia de UBS recuerda que la calma en los mercados energéticos sigue pendiente de un hilo que se llama Oriente Próximo.