El móvil, la nueva cartera
El teléfono se ha convertido en el medio de pago favorito de los jóvenes españoles. Según un estudio de Mastercard recogido por Expansión, en torno al 80% de las personas de entre 18 y 34 años ya paga con el móvil en los comercios. Es decir, para la mayoría de los más jóvenes, sacar el teléfono y acercarlo al datáfono —o pagar desde una app— es ya el gesto por defecto, por delante de la tarjeta física y, sobre todo, del efectivo.
Bizum, Apple Pay y Google Pay
Detrás de este cambio está la comodidad de las plataformas de pago. En España conviven los grandes monederos digitales internacionales —Apple Pay y Google Pay— con soluciones propias como Bizum, que de ser una herramienta para enviar dinero entre amigos ha ido ampliándose hacia el pago en comercios. La tecnología contactless (acercar el dispositivo sin contacto) ha hecho el resto: pagar es cuestión de segundos, sin teclear apenas.
Qué significa para comercios y bancos
Para los comercios, la tendencia es una invitación a no quedarse atrás: el que no acepte pago móvil corre el riesgo de perder clientes, sobre todo jóvenes. Para los bancos, el móvil se ha vuelto el centro de la relación con el cliente, que cada vez hace más gestiones —y más pagos— desde la aplicación. La digitalización de los pagos también obliga a reforzar la seguridad y la lucha contra el fraude, un frente en constante evolución.
El efectivo, en retirada
El reverso de la moneda es el declive del efectivo, especialmente marcado entre los más jóvenes, que apenas llevan billetes encima. No desaparece —sigue siendo importante para muchas personas y para ciertos pagos—, pero pierde peso año tras año. La foto que dibuja el estudio es clara: para la generación que ha crecido con el smartphone en la mano, el dinero físico es ya casi una rareza.



