La promesa de un coche eléctrico realmente barato lleva años sobrevolando el sector sin terminar de aterrizar. Ahora una startup estadounidense le pone cifra: Slate Auto, la compañía respaldada por el fundador de Amazon Jeff Bezos, ha situado el precio de salida de su pick-up eléctrica en torno a los 24.950 dólares (unos 23.000 euros al cambio actual, sin impuestos europeos).
Un precio que ya no esconde
Durante meses Slate mantuvo la cifra exacta como confidencial y se limitaba a hablar de un vehículo «por debajo de 20.000 dólares». Ese mensaje tenía truco: la rebaja dependía de los incentivos fiscales federales de Estados Unidos para coches eléctricos. Tras la eliminación de esas ayudas, la empresa retiró el reclamo y el precio de referencia pasó a ser el real, los 24.950 dólares, según recoge InsideEVs.
Aun así, el dato sigue siendo notable: sería el vehículo eléctrico nuevo más barato del mercado estadounidense, por debajo incluso de la futura camioneta eléctrica de Ford, esperada en la franja de los 30.000 dólares, como apunta Kelley Blue Book.
Austeridad como argumento de venta
La clave para llegar a ese precio es renunciar a casi todo lo accesorio. La pick-up de Slate es una camioneta compacta de dos puertas y dos plazas que prescinde de pantalla táctil, de sistema de infoentretenimiento, de altavoces e incluso de lunas eléctricas. La idea es que el conductor use su propio teléfono para navegación y música.
La carrocería llega en gris sin pintar (de polipropileno) y se personaliza mediante vinilos y una larga lista de accesorios que el propio dueño puede instalar, entre ellos un kit que convierte la pick-up en un SUV de hasta cinco plazas. Es, en esencia, una plataforma básica pensada para configurarse a gusto del comprador, lo contrario a la carrera por añadir tecnología que ha encarecido el coche eléctrico.
Autonomía, plazos y quién está detrás
Mecánicamente, monta un motor de unos 200 CV y se ofrecerá con dos baterías: una de 52,7 kWh con cerca de 240 km de autonomía y otra de 84,3 kWh que llegaría a unos 385 km, según las cifras del ciclo estadounidense facilitadas por la marca, según Wikipedia. Conviene tomar estos datos como provisionales hasta la homologación definitiva.
La producción arrancará en una planta de Indiana y las primeras entregas se esperan para finales de 2026. El proyecto despertó un interés enorme: Slate asegura haber reunido 100.000 reservas reembolsables en apenas tres semanas tras su presentación de 2025, con Bezos entre los inversores y un equipo con varios veteranos de Amazon.
¿Llegará a España?
De momento, no. Slate ha planteado su pick-up exclusivamente para el mercado estadounidense y no ha anunciado planes de venta en Europa ni en España. Su relevancia para el lector europeo es más bien estratégica: demuestra que aún hay margen para abaratar el coche eléctrico recortando equipamiento en lugar de subir el precio, justo cuando el sector debate cómo hacer estos vehículos accesibles al gran público.



