La industria del automóvil española no encuentra el acelerador. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha ratificado su previsión a la baja para 2026 y anticipa que las plantas del país fabricarán este año menos vehículos que en 2025, cuando ya se produjo un retroceso. El sector encadena así un nuevo ejercicio de cifras menguantes.

Una producción que sigue cuesta abajo

El dato de referencia es claro: en 2025 las fábricas españolas ensamblaron 2.274.026 vehículos, un 4,3% menos que el año anterior, según los datos de cierre de Anfac. Para 2026, la patronal prevé que la producción termine por debajo de ese listón de 2,27 millones de unidades.

Los datos del año en curso apuntan en esa dirección. En el acumulado de enero a mayo se fabricaron 994.400 vehículos, un 1% menos que en el mismo periodo de 2025, según la información recogida por elDiario.es. Solo en mayo salieron de las plantas 211.642 unidades, un 4% menos que en abril, con los turismos cayendo un 5%.

Exportaciones débiles y un mercado francés hundido

El problema de fondo es la demanda. España fabrica sobre todo para vender fuera —Europa absorbe en torno al 92% de las exportaciones—, de modo que cualquier enfriamiento del Viejo Continente golpea de lleno a sus fábricas. Hasta mayo, las exportaciones cayeron un 2,2%, hasta 843.139 unidades. El caso más llamativo es Francia, segundo mercado de destino, donde las ventas se desplomaron un 22,3%.

A esa flojedad de la demanda se suma un factor estructural: la adaptación de las líneas de montaje a los modelos electrificados, un proceso costoso que obliga a parar y reconfigurar plantas. La transición avanza con fuerza —los vehículos alternativos supusieron en mayo el 43,9% de la producción nacional, un 12% más interanual—, pero todavía no compensa la pérdida de volumen de los modelos tradicionales.

Aranceles de EE. UU. y competencia china en el horizonte

Sobre el sector planea además la amenaza comercial. La Administración estadounidense ha endurecido los gravámenes a los vehículos europeos, y el Ministerio de Industria ha estimado que un escenario de aranceles del 25% podría restar entre un 4% y un 6% a la producción nacional en 2027, con efecto directo sobre la red de proveedores. En paralelo, la competencia asiática aprieta: China concentra alrededor de la mitad de la fabricación mundial de coches eléctricos, lo que presiona a la baja precios y márgenes en Europa.

Un sector clave para la economía

La salud de la automoción no es un asunto menor para España. El sector representa cerca del 8% del PIB nacional —algunas estimaciones lo elevan sumando toda la cadena de valor— y sostiene cientos de miles de empleos directos e indirectos. Frente a este panorama, Anfac impulsa el Plan España Auto 2030 para reindustrializar y blindar la competitividad de un sector que, de momento, mantiene el pie en el freno.