Hay récords que envejecen y récords que se instalan. El de la milla masculina llevaba veintisiete años instalado. Este sábado, en el estadio olímpico de Londres, el británico Josh Kerr lo desalojó: 3 minutos y 42.66 segundos, según recogió ESPN desde la reunión de la Diamond League. Con esa marca deja atrás los 3:43.13 que el marroquí Hicham El Guerrouj firmó en Roma en 1999, y se convierte en el primer hombre que corre la milla por debajo de 3:43.
Cuarenta y siete centésimas
La diferencia son cuarenta y siete centésimas de segundo, una cifra minúscula que en esta distancia equivale a una era. La milla, 1.609 metros, no es una prueba olímpica ni figura en el programa de los grandes campeonatos, pero conserva un prestigio propio que ninguna otra distancia hereda: es la carrera de Roger Bannister y de los cuatro minutos, la que los británicos consideran suya por derecho histórico.
El Guerrouj había convertido su marca en un monumento. Otros corredores se acercaron, ninguno la tocó. Que cayera precisamente en Londres, y de la mano de un escocés de 28 años, añade a la noche un componente narrativo que el atletismo británico llevaba tiempo esperando.
Nuguse, a más de tres segundos
La distancia con el segundo clasificado explica el tamaño de la carrera. El estadounidense Yared Nuguse cruzó la meta en 3:45.69, más de tres segundos por detrás de Kerr. No fue un duelo resuelto en el último metro sino una demostración en solitario.
"No levanté el pie del acelerador", resumió Kerr al terminar, y describió cómo en el tramo final empezó a "deslizarse". Es la clase de frase que solo puede pronunciar quien ha ido cómodo mientras rompía una marca de casi tres décadas.
Una carrera que venía apuntando
Kerr no es un desconocido que aparece de golpe. En agosto de 2023, en el Mundial de Budapest, ganó el oro de los 1.500 metros con 3:29.38 tras superar a Jakob Ingebrigtsen en los últimos doscientos metros, en una de las sorpresas más celebradas de aquel campeonato. Con aquella victoria se convirtió en el tercer británico campeón mundial de 1.500, después de Steve Cram y Jake Wightman.
Un año más tarde, en los Juegos de París 2024, fue plata en la misma distancia. El récord del sábado completa una trayectoria que llevaba tiempo señalando hacia algún lugar así, aunque pocos apostaran por que ese lugar fuera precisamente la marca de El Guerrouj.
Lo que queda por delante
La temporada sigue y el calendario del medio fondo no se detiene aquí. Pero el registro ya está escrito, y con él una frontera psicológica que llevaba veintisiete años en pie: los 3:43 dejaron de ser el techo de la milla masculina.



