Dos avisos en una misma noche

España resolvió el partido ante Uruguay y se clasificó como primera de grupo, pero la victoria llegó con un precio: dos de sus extremos más desequilibrantes, Nico Williams y Yéremy Pino, salieron tocados del encuentro disputado el 27 de junio en Guadalajara. La Real Federación Española de Fútbol no tardó en emitir el parte médico, con un diagnóstico que sitúa ambas lesiones «de grado moderado», según recoge El Desmarque: ni leves ni graves, un escalón intermedio cuya evolución decidirá si pueden volver antes de que acabe el torneo.

Nico Williams: el aductor derecho

El extremo del Athletic Club acusó molestias en el tramo final del partido. La exploración posterior apuntó a una lesión muscular en el aductor derecho. Williams, que ya había apurado la recuperación de un problema muscular previo al torneo, encadena así un nuevo contratiempo con el cuerpo aún en plena exigencia competitiva. La Federación no ha fijado un plazo concreto de baja.

Yéremy Pino: esguince en el hombro

Más aparatosa fue la imagen de Yéremy Pino, que disputó los últimos minutos sujetándose el brazo. El extremo del Villarreal sufrió una mala caída, y las pruebas de urgencia descartaron una fractura: el diagnóstico quedó en esguince acromioclavicular, una lesión ligamentosa en la unión de la clavícula con el omóplato. Abandonó el estadio con el brazo en cabestrillo. La RFEF tampoco lo ha dado por descartado de forma oficial, aunque, según COPE, su reaparición se antoja complicada.

Qué le queda a España

La baja simultánea —o incluso parcial— de ambos es un problema táctico: los dos aportan velocidad y desborde por las bandas en el esquema de Luis de la Fuente. Aun así, la selección conserva profundidad de sobra, con nombres como Pedri, Lamine Yamal, Dani Olmo o Álvaro Morata disponibles para los cruces. El cuerpo técnico confía en recuperar al menos a uno de los dos si el equipo avanza. Los próximos días de evolución clínica, sin plazos oficiales todavía, serán decisivos.