El gol que no debía entrar
El disparo no parecía un peligro mortal. En el minuto 42, Álex Baena soltó un tiro cruzado desde la frontal que Fernando Muslera, de 40 años, no logró despejar: el balón se le escapó entre las manos y acabó dentro de su propia portería. Con ese único tanto, España venció 1-0 a Uruguay en el Estadio de Guadalajara (México) y selló el primer puesto del Grupo H del Mundial 2026. Para la Celeste, en cambio, el error supuso la eliminación.
Bielsa retira a Muslera en el descanso
La decisión del seleccionador uruguayo, Marcelo Bielsa, fue tan drástica como reveladora: sustituyó a Muslera al descanso y dio entrada a Sergio Rochet. Era ya el tercer fallo grave del guardameta en este torneo, y el técnico argentino prefirió no arriesgar más. La imagen del veterano portero —una institución en la selección charrúa durante más de una década— retirándose cabizbajo resume la cara amarga de una noche que Uruguay tardará en olvidar.
Uruguay, eliminado en la fase de grupos
La Celeste cierra su participación con un balance pobre: dos empates y una derrota, insuficientes para superar la primera fase. La caída de un combinado con la tradición mundialista de Uruguay —y con futbolistas de primer nivel como Federico Valverde o Darwin Núñez— es uno de los grandes batacazos de esta edición del torneo, que se disputa de forma conjunta entre Estados Unidos, Canadá y México. Es la segunda vez consecutiva que Uruguay se queda en la fase de grupos de un Mundial, una señal de alarma para su fútbol.
España, líder y con la confianza intacta
Para la selección de Luis de la Fuente, el triunfo vale doble: certifica el liderato del grupo y mantiene intacta una trayectoria sólida. No fue un partido cómodo —Uruguay empujó y generó ocasiones—, pero la Roja supo aprovechar el regalo y gestionar el resultado. Con el primer puesto asegurado, España afronta los cruces eliminatorios con la moral alta. El fútbol, tan cruel como caprichoso, ha querido que el billete lo firmara un error ajeno; pero en un Mundial, lo único que cuenta es seguir vivo. Y España lo está.



