Un disparo en plena mañana
Eran cerca de las 9:50 horas del 10 de junio cuando un hombre fue abatido a tiros en la confluencia de la calle Balmes con Granada del Penedès, en el barrio barcelonés de Sant Gervasi. El lugar elegido por el agresor resulta llamativo: la acera está justo enfrente de una oficina de la Policía Nacional. Según confirmaron los Mossos d'Esquadra y recogen medios como Ara, la víctima recibió un disparo en la cabeza y falleció en el acto. No hubo más heridos.
Una víctima con varias identidades falsas
Identificar al fallecido llevó casi una semana, porque portaba documentación falsificada. Según Metrópoli Abierta, se trataba de un ciudadano de nacionalidad serbia sobre el que pesaba una orden europea de detención emitida por las autoridades belgas. Fuentes policiales lo vinculan al entorno del narcotráfico y el crimen organizado de Europa del Este, según Catalunya Press, aunque esa conexión es por ahora una hipótesis de la investigación, no un hecho probado judicialmente.
El autor huyó a pie
Las cámaras de seguridad de la propia dependencia policial grabaron al agresor, que actuó a cara descubierta. Tras disparar, huyó a pie y, según la reconstrucción policial, abandonó la pistola y un teléfono móvil escondidos en una marquesina cercana, donde los encontró después una viandante que avisó a las autoridades. Ambos objetos están siendo analizados.
Investigación abierta, sin detenidos
Los Mossos llevan el caso desde su grupo de homicidios. A día de hoy, el autor del disparo sigue en paradero desconocido y no hay ningún detenido. El suceso se enmarca en un repunte de la violencia con armas de fuego en Cataluña, donde los Mossos han alertado del aumento de tiroteos vinculados a ajustes de cuentas entre redes criminales, con el riesgo añadido que ello supone para terceras personas ajenas a esos conflictos.



