España afronta estos días la primera ola de calor del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado avisos en buena parte del país, con máximas que rondan o superan los 40 grados. Con estas temperaturas, protegerse no es una recomendación más: el calor extremo es un riesgo real para la salud.

El Ministerio de Sanidad mantiene activo su Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud, que coordina avisos y medidas entre administraciones. Sus efectos no son menores: el sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) estimó 3.832 fallecimientos atribuibles al exceso de temperatura en España entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre de 2025, casi un 88% más que el año anterior. Cerca del 96% de esas muertes se produjeron en personas mayores de 65 años. Conviene recordar que son cifras de exceso de mortalidad estimado estadísticamente, no diagnósticos individuales de golpe de calor.

Golpe de calor o agotamiento: no es lo mismo

Distinguir ambos cuadros es clave porque la respuesta es distinta. El agotamiento por calor es la fase previa y menos grave. Según Cruz Roja, cursa con piel fría, pálida y húmeda, sudoración abundante, dolor de cabeza, mareo, náuseas y debilidad. La persona suda y mantiene la consciencia.

El golpe de calor es una urgencia médica. Aquí el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura: la piel suele estar caliente y enrojecida, la temperatura corporal se dispara y aparecen señales de alarma como confusión, alteración de la consciencia, vómitos, convulsiones o desorientación. Sin atención rápida puede derivar en daño en órganos e incluso coma.

Síntomas de alarma

Vigila especialmente estas señales, que obligan a actuar de inmediato: temperatura corporal muy elevada, piel caliente, confusión o comportamiento extraño, pérdida de consciencia, convulsiones, ausencia de sudoración pese al calor o vómitos repetidos. Ante cualquiera de ellas, se trata de un golpe de calor hasta que se demuestre lo contrario.

Quién corre más riesgo

El Plan de Sanidad identifica a los grupos más vulnerables: las personas mayores de 65 años, los bebés y niños menores de 4 años, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas (cardiovasculares, respiratorias, renales o mentales) o que toman determinados medicamentos. A ellos se suman los trabajadores a la intemperie y quienes hacen ejercicio bajo el sol. Las personas mayores que viven solas merecen atención especial: Cruz Roja recomienda mantener contacto telefónico o visitas frecuentes para comprobar cómo están.

Qué hacer para prevenirlo

Las recomendaciones de Sanidad y Cruz Roja coinciden:

  • Bebe agua con frecuencia, sin esperar a tener sed, y evita el alcohol, la cafeína y las bebidas muy azucaradas.
  • Evita la calle en las horas centrales del día, aproximadamente entre las 12:00 y las 17:00, y reserva los paseos o el deporte para primera hora de la mañana o la tarde-noche.
  • Mantén la casa fresca: baja persianas y toldos durante el día, ventila por la noche y apaga aparatos que generen calor.
  • Viste ropa ligera, holgada y de colores claros, y usa sombrero y gafas de sol.
  • Come ligero: ensaladas, fruta y verdura que aportan agua.
  • Nunca dejes a nadie, y menos a niños o personas mayores, dentro de un coche estacionado, aunque sea un momento.

Qué hacer ante un golpe de calor

Si alguien presenta síntomas de alarma, llama de inmediato al 112. Mientras llega la ayuda: lleva a la persona a un lugar fresco y a la sombra, aflójale o quítale la ropa y enfríala con rapidez rociándola con agua fría, aplicando paños húmedos o bolsas de hielo en cuello, axilas e ingles, y abanicándola. Si está consciente, ofrécele pequeños sorbos de agua fresca; si está inconsciente o vomita, no le des nada de beber y colócala de lado.

Cuándo llamar al 112

No lo dudes ante confusión, pérdida de consciencia, convulsiones, temperatura muy alta que no baja o vómitos persistentes. El 112 es gratuito, funciona en toda España y es el número al que llamar ante cualquier emergencia por calor. En las dudas más leves, también puedes consultar con tu centro de salud.