Qué ha aprobado la Asamblea
La Asamblea Nacional de Francia ha vuelto a dar luz verde a la proposición de ley que crearía un «derecho a la ayuda a morir» —lo que en España llamaríamos eutanasia y suicidio asistido— para personas con una enfermedad grave e incurable. Es la tercera vez que la cámara baja respalda el texto, según France Info. Conviene subrayarlo: todavía no es ley. Queda un voto final, fijado para el 15 de julio, según Le Monde.
Un camino largo y con obstáculos
El recorrido viene de lejos —arranca en una promesa del presidente Emmanuel Macron hace ya casi cuatro años— y ha sido de todo menos sencillo. El Senado, de mayoría más conservadora, ha rechazado la iniciativa en dos ocasiones, y los intentos de acercar posturas entre ambas cámaras no han fructificado. La cámara alta defiende un modelo más restrictivo, limitado a enfermos en fase terminal, mientras que la Asamblea apuesta por un derecho más amplio.
En qué consistiría
Según el texto, para acceder a la ayuda a morir habría que cumplir varios requisitos: ser mayor de edad, padecer una afección grave e incurable que comprometa el pronóstico vital, sufrir un dolor o sufrimiento que no responde a los tratamientos, y poder expresar la voluntad de forma libre y consciente. El procedimiento contempla, además, la intervención de varios médicos y un plazo de reflexión, como garantías frente a posibles abusos.
Una sociedad dividida
Como en otros países, el asunto divide. Los partidarios subrayan el derecho de cada persona a decidir sobre el final de su vida cuando el sufrimiento es irreversible. Los críticos advierten del riesgo de presiones sobre los más vulnerables y reclaman, antes que nada, reforzar los cuidados paliativos. Colectivos médicos, religiosos y de pacientes mantienen posturas enfrentadas. El 15 de julio, con el voto final, se sabrá si Francia se suma al grupo de países que han regulado esta práctica.



