Fuera del partido que ayudó a fundar

Iván Espinosa de los Monteros, uno de los fundadores de Vox y exportavoz del grupo en el Congreso, ha confirmado que la dirección del partido le ha comunicado formalmente su expulsión definitiva. Lo anunció el 1 de julio a través de un vídeo en sus redes sociales en el que, aunque aseguró no estar sorprendido, reconoció cierta pena por dejar la formación que contribuyó a levantar, según recogió elDiario.es. Espinosa poseía el carné número cinco del partido, justo por detrás de Santiago Abascal.

Un expediente abierto en marzo

La expulsión no llega por sorpresa. Sobre Espinosa pesaba un expediente disciplinario abierto en marzo de 2026 a raíz de sus críticas públicas al rumbo de Vox. El dirigente, que fue portavoz parlamentario en el Congreso y una de las caras más visibles del proyecto en sus inicios, se había ido apartando de la primera línea desde 2023.

En los últimos meses, su distancia con la cúpula se hizo explícita. En una intervención el pasado febrero llegó a describir a Vox como un «partido-marca» en el que solo un líder aparece en todas las elecciones, una crítica directa al modelo de liderazgo personalista, como recoge 20minutos.

Qué significa para Vox

La marcha de una figura fundacional como Espinosa de los Monteros refleja las tensiones internas que atraviesan a Vox entre parte de sus históricos y la actual dirección. Con la expulsión, la cúpula traslada un mensaje sobre los límites de la crítica interna que está dispuesta a tolerar. El propio Espinosa, en su despedida, aseguró que seguirá defendiendo sus ideas fuera de las siglas, y deslizó que «lo mejor está por llegar». Habrá que ver si su salida abre o cierra una etapa de disidencia dentro del partido.