Se acaba el envío gratis
El chollo de los paquetes baratos que entraban en Europa sin coste tiene los días contados. Desde este 1 de julio de 2026, la Unión Europea aplica un recargo de tres euros a los envíos de bajo valor procedentes de fuera del bloque, según recoge El País. La medida golpea de lleno al modelo de negocio de plataformas como Shein, Temu o AliExpress, que han inundado el continente de pedidos económicos llegados, en su mayoría, desde China.
Hasta ahora, los paquetes con un valor inferior a 150 euros estaban exentos de derechos de aduana. Ese umbral era la puerta por la que entraban, cada día, millones de envíos sin apenas control ni coste añadido. La nueva tasa no elimina ese límite, pero sí introduce un peaje fijo que encarece cada paquete.
Por qué Bruselas mueve ficha
La decisión responde a varias presiones a la vez. La primera es de competencia: el comercio europeo —y el español— lleva tiempo denunciando que compite en desventaja frente a productos ultrabaratos que apenas pagan aranceles ni afrontan las mismas exigencias regulatorias. La segunda es de volumen: la cantidad de pequeños paquetes que cruzan la frontera comunitaria se ha disparado hasta cifras que desbordan a las aduanas. Y la tercera es de control: más vigilancia sobre la seguridad de unos productos que no siempre cumplen las normas europeas, como apunta Bankinter en su análisis para consumidores.
Cuánto y cómo se paga
El recargo se ha fijado en tres euros por envío. Conviene, eso sí, esperar a ver cómo se aplica en la práctica: algunas interpretaciones apuntan a que la cifra podría escalar en paquetes que combinen productos de distintas categorías, y está previsto sumar más adelante una tasa de gestión adicional. Quién asume finalmente ese coste —si la plataforma lo absorbe o lo repercute al cliente— dependerá de cada empresa, aunque lo habitual es que acabe trasladándose al consumidor en el precio final.
Una medida de transición
La tasa no es el punto final, sino un puente. Bruselas la ha planteado como una solución temporal hasta que entre en vigor, prevista para 2028, la reforma aduanera de fondo, que rediseñará por completo cómo tributan las compras al comercio electrónico extracomunitario. Mientras tanto, el mensaje para el consumidor es claro: las gangas de las grandes plataformas asiáticas seguirán existiendo, pero con una etiqueta de precio algo más alta.



