El Ibex 35 intentó este martes frenar la sangría y aferrarse a los 19.500 puntos, un día después de marcar su récord histórico al cierre en los 19.542,3 puntos. El selectivo encadenó vaivenes durante toda la jornada: llegó a perder la cota de los 19.500 puntos arrastrado por las tecnológicas, rebotó desde mínimos cercanos a los 19.400 y se movió en una estrecha franja de tira y afloja con esa referencia psicológica.

Una sesión de pulso por los 19.500

Las distintas tomas de la sesión reflejaron lo ajustado del combate. A media mañana el índice cedía un 0,52% hasta los 19.474,5 puntos, mientras que en otros tramos llegó a recuperar la zona de los 19.537 puntos tras la apertura de Wall Street. El saldo final fue de una caída moderada respecto al récord previo, siempre en el entorno de los 19.500 puntos.

El resto de Europa cerró en rojo y con peor cara: el Dax alemán retrocedió en torno a un 1,4%, el Cac francés cerca de un 0,9% y el FTSE Mib italiano alrededor de un 1,5%, de modo que el Ibex se comportó mejor que sus comparables gracias al peso de la banca.

La banca sostiene, las tecnológicas pesan

El sector financiero volvió a ejercer de cortafuegos. Bankinter, Sabadell, CaixaBank y Unicaja lideraron el índice con avances próximos al 2%, y Telefónica se erigió en uno de los mejores valores. En el lado contrario, los valores ligados a la tecnología y algunas constructoras y eléctricas figuraron entre los más castigados.

La presión llegó, como en sesiones anteriores, del otro lado del Atlántico. El Nasdaq se dejó cerca de un 2% en una nueva tanda de ventas en los grandes valores de inteligencia artificial, prolongando la oleada bajista en las tecnológicas que venimos cubriendo y que sigue contagiando a las plazas europeas.

La Fed de Warsh, en el horizonte

El mercado operó pendiente del cónclave de la Reserva Federal, el primero con Kevin Warsh al frente. El consenso descontaba que el banco central no tocaría los tipos, con la inflación en máximos de tres años y un mercado laboral todavía firme, un escenario que ha enfriado las apuestas por recortes y endurecido el tono de fondo.

La tensión se notó en otros activos: el VIX, el índice del miedo, se acercó a los 20 puntos, mientras el bitcoin se debilitaba con fuerza en una jornada de salidas en los ETF de la criptomoneda. Con todo, el Ibex logró suavizar el golpe y mantener viva la batalla por una cota de los 19.500 puntos que, hasta hace poco, parecía inalcanzable.