Misiles iraníes contra bases de EE. UU. en el Golfo

En la madrugada del 28 de junio, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó misiles y drones contra dos objetivos militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico: la base aérea de Ali Al Salem, en Kuwait, y la sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, en Baréin. El IRGC presentó el ataque como represalia por los bombardeos norteamericanos sobre la costa iraní de las horas previas, según Al Jazeera. Baréin activó alarmas antiaéreas y pidió a la población buscar refugio, y Kuwait afirmó que sus defensas estaban respondiendo a «amenazas hostiles». Un alto cargo estadounidense citado por la prensa internacional aseguró que no se habían registrado bajas de consideración entre su personal, un dato que conviene tomar como provisional y pendiente de confirmación oficial.

Washington bombardea la costa iraní por segundo día

El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) informó de ataques contra objetivos militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz, en la isla de Qeshm y en los puertos de Sirik y Bandar-e Lengeh. Washington alegó que Irán había atacado con drones un buque mercante en el propio estrecho. Era el segundo día consecutivo de bombardeos estadounidenses sobre suelo iraní. El presidente Donald Trump advirtió de que su país podría verse obligado a «terminar el trabajo» si Irán mantiene sus ofensivas, según RFE/RL.

El estrecho de Ormuz, en el centro de la tormenta

Qeshm está situada en el estrecho de Ormuz, el angosto canal por el que transita en torno a un quinto del petróleo que se consume en el mundo. Desde el inicio del conflicto, Irán ha mantenido un cierre efectivo del paso a la navegación comercial, lo que ha tensado los mercados energéticos y encarecido los fletes en las rutas alternativas. Los ataques sobre la costa iraní y la respuesta del IRGC en el Golfo profundizan la incertidumbre sobre cuándo podrá reanudarse el tránsito seguro por esa ruta.

Acusaciones cruzadas y un alto el fuego en papel mojado

Ninguno de los dos bandos reconoce haber roto el frágil marco de alto el fuego que Catar intenta mediar desde hace semanas, aunque los hechos sobre el terreno apuntan a una escalada sostenida. Teherán acusa a Washington de provocar su respuesta con los bombardeos continuos; Washington señala los ataques iraníes con drones contra mercantes como detonante de sus operaciones. La guerra, que arrancó el 28 de febrero de 2026, cumple este domingo 121 días.

El Golfo, en alerta

Omán, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos condenaron los ataques iraníes sobre territorio kuwaití y bareiní y reclamaron respeto a su soberanía, en un gesto que refuerza el consenso árabe del Golfo frente a las represalias de Teherán. Con el estrecho de Ormuz bloqueado, las economías dependientes del petróleo siguen expuestas a una crisis energética de calado si la situación no se estabiliza en los próximos días.