Un eléctrico urbano hecho en España
Cupra ha estrenado la versión de acceso de su Raval, un utilitario eléctrico de algo más de cuatro metros pensado para la ciudad, con un precio de partida en torno a los 25.000 euros una vez aplicada la ayuda pública, según elDiario.es. Es una de las bazas del grupo Volkswagen para acercar el coche eléctrico a un público más amplio, en un segmento donde la oferta realmente asequible sigue siendo escasa.
El dato con más peso para el país es dónde se fabrica: la planta de Martorell (Barcelona), uno de los grandes centros productivos del grupo en Europa, que ha iniciado la producción del Raval como parte de su reconversión hacia el vehículo eléctrico, según VilaPress.
El precio y la ayuda pública
La clave de la cifra está en la ayuda pública. El precio de partida sin subvención se sitúa por encima de los 29.000 euros, pero con el incentivo del Plan Auto+ —el programa estatal de ayudas a la compra de vehículos electrificados— la cifra baja hasta el entorno de los 25.000 euros, como detalla Somos Eléctricos. El plan prima especialmente a los modelos fabricados en Europa, lo que favorece a un coche producido en España.
Qué ofrece
En su versión de acceso, el Raval monta un motor de en torno a 135 CV y una batería de tecnología LFP (litio-hierro-fosfato) que le otorga una autonomía homologada cercana a los 330 kilómetros, suficiente para el uso urbano y trayectos de media distancia. Admite carga rápida en corriente continua, con lo que recuperar la mayor parte de la batería es cuestión de una parada breve.
Una apuesta industrial
Más allá del modelo concreto, el lanzamiento tiene una lectura industrial: refuerza el papel de Martorell y de la industria española del automóvil en la transición al coche eléctrico, un proceso que exige grandes inversiones y que se juega, en buena medida, en la capacidad de ofrecer vehículos a precios accesibles. El Raval quiere ser, precisamente, una puerta de entrada a esa movilidad eléctrica para quienes hasta ahora la veían fuera de su alcance.



