La directora polaca Agnieszka Holland, una de las cineastas europeas más respetadas, dirigirá un biopic sobre Marlene Dietrich titulado Berlinweh – Yearning for a Home (que podría traducirse como Berlinweh – Añoranza de un hogar). El proyecto, anunciado por Variety, se encuentra en fase de desarrollo y reúne a buena parte del equipo que acompañó a Holland en su reciente película sobre Franz Kafka.
Cuatro momentos, cuatro décadas
Lejos de un retrato convencional de principio a fin, la película se articulará en torno a cuatro instantes decisivos repartidos a lo largo de cuatro décadas en la vida de Dietrich: París en 1937, el campo de Bergen-Belsen en 1945, Tel Aviv en 1960 y, de nuevo, París en 1983. A través de esas escalas, el filme pretende abordar a la artista como intérprete, como activista política y como figura humana atravesada por contradicciones: el glamur frente al rigor artístico, el patriotismo frente al exilio.
Holland, presidenta de la Academia de Cine Europea, ha explicado que le interesan los momentos de inflexión en los que se refleja lo más universal de un personaje. Es un enfoque coherente con su trayectoria reciente: tras lidiar con un biografiado tan complejo como Kafka, la directora vuelve a apostar por una mirada fragmentaria y no lineal sobre una vida monumental.
Un equipo de confianza
El guion corre a cargo de Ingo Rasper. En la producción figuran la berlinesa X Filme Creative Pool, la checa Marlene Film Production y la francesa Parallel45 como coproductora, con las ventas internacionales a cargo de Films Boutique. Es, en gran medida, el mismo tándem que respaldó Franz, el biopic de Kafka que Polonia presentó a la carrera del Oscar a la mejor película internacional. De momento no se ha confirmado quién encarnará a Dietrich, un dato clave que aún está pendiente de anunciarse.
Quién fue Marlene Dietrich
Nacida en Berlín en 1901, Marie Magdalene Dietrich saltó a la fama mundial como Lola Lola en El ángel azul (1930), de Josef von Sternberg, papel que le abrió las puertas de Hollywood y de un contrato con Paramount. Con su voz grave, su andrógina elegancia y una imagen cuidadosamente construida, se convirtió en uno de los grandes iconos del cine clásico, dirigida a lo largo de su carrera por nombres como Billy Wilder, Alfred Hitchcock u Orson Welles.
Su figura, sin embargo, trasciende la pantalla. Dietrich rechazó las ofertas del régimen nazi para regresar a Alemania, adoptó la nacionalidad estadounidense en 1939 y se volcó en el esfuerzo bélico aliado: vendió bonos de guerra y actuó incansablemente para las tropas durante la Segunda Guerra Mundial, una labor que le valió la Medalla de la Libertad. En la posguerra reinventó su carrera como cantante de cabaret, recorriendo el mundo. Murió en París en 1992, a los 90 años, y fue enterrada en su Berlín natal: ese desgarro entre la patria que abandonó por convicción antifascista y la nostalgia de un hogar perdido es, precisamente, lo que evoca el título elegido por Holland.
Por ahora, Berlinweh es un proyecto en desarrollo sin fecha de rodaje ni de estreno confirmadas.



