El Gobierno reaccionó a la condena del Tribunal Supremo a su exministro de Transportes José Luis Ábalos con un doble mensaje: dijo asumir el fallo y, al mismo tiempo, lo utilizó para devolver el golpe a la oposición. «El que la hace la paga, se llame Ábalos o se llame Ayuso», resumió el ministro de Transformación Digital y líder del PSOE en Madrid, Óscar López, en una de las frases que marcaron la jornada, según recogió Libertad Digital.
La posición oficial de Moncloa
En un comunicado difundido tras conocerse la sentencia, el Ejecutivo afirmó: «Lamentamos y condenamos sin matices unos comportamientos que claramente han atentado contra esos principios», en referencia a la transparencia, el mérito y la integridad que dice defender en el servicio público. El Gobierno se comprometió además a «seguir trabajando para construir una España ejemplar en la que la corrupción no sea aplaudida ni tolerada», de acuerdo con El Independiente.
Desde el Gobierno se insistió en que los hechos juzgados corresponden a responsabilidades individuales y que el partido apartó a Ábalos meses antes de que existiera resolución judicial alguna.
La comparación con Ayuso
El argumento central del Ejecutivo fue contraponer su actuación a la del Partido Popular. Óscar López defendió que «en el PSOE se actuó meses antes de que hubiera una sentencia» y acusó al PP de estar «centrado en proteger, amparar y tapar» supuestos casos que afectan al entorno de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. La alusión apunta a Alberto González Amador, pareja de Ayuso, procesado por presuntos delitos fiscales en una causa separada.
Conviene una precisión: la propia Ayuso no consta personalmente investigada, por lo que la comparación fue interpretada por la oposición como un recurso de «y tú más».
Malestar interno por la rebaja a Aldama
La reacción no fue homogénea. El comunicado oficial evitó mencionar la rebaja de pena al empresario Víctor de Aldama, condenado a cuatro años y medio. Sin embargo, el ministro Óscar Puente cuestionó públicamente el alcance del fallo y deslizó la duda de si «sale a cuenta ser corruptor en España», una crítica velada al trato recibido por uno de los principales acusados que colaboró con la investigación.
La oposición habla de «miedo»
El PP respondió atribuyendo la contundencia verbal del Gobierno al nerviosismo. La portavoz popular, Ester Muñoz, calificó la respuesta del Ejecutivo de «reacción iracunda» y afirmó que «lo que le pasa al PSOE y al Gobierno de España es que tienen miedo», según el seguimiento de El Español.
La condena llega en un momento de máxima presión sobre el presidente del Gobierno. Mientras el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido la dimisión de Pedro Sánchez y la convocatoria de elecciones, el Ejecutivo descarta asumir nuevas responsabilidades políticas y enmarca la sentencia en la actuación individual de quien fue su ministro y secretario de Organización del PSOE.



