Un fuego fuera de control en el Baix Empordà

Un incendio forestal declarado la mañana del 3 de julio en La Bisbal d'Empordà (comarca del Baix Empordà, provincia de Girona) avanza sin control y ha obligado a las autoridades catalanas a confinar a miles de personas en una decena de municipios de la comarca. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha solicitado la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME), según informó la prensa.

La tramontana complica la extinción

El principal factor que dificulta los trabajos es el fuerte viento de tramontana, que reactiva focos y cambia de forma repentina la dirección de las llamas. Los Bombers de la Generalitat han desplegado decenas de dotaciones terrestres apoyadas por medios aéreos, mientras Protecció Civil ha activado su plan de emergencias por incendios forestales (Infocat). La superficie afectada, todavía en evaluación, se cuenta ya por cientos de hectáreas.

Confinamientos y cortes de carretera

Las autoridades han ordenado a la población de varios núcleos que permanezca en el interior de sus viviendas —una medida de confinamiento que afecta a decenas de miles de vecinos y veraneantes, según las últimas actualizaciones— y han cortado carreteras de la zona. La Generalitat ha pedido además evitar los desplazamientos hacia la comarca para no entorpecer las labores de extinción.

Verano de alto riesgo

El incendio se produce en plena ola de calor, con temperaturas muy elevadas y vegetación extremadamente seca, un escenario que dispara el riesgo de grandes fuegos. Cataluña mantenía activado el nivel de alerta más alto de su plan preventivo, que prohíbe trabajos y actividades susceptibles de provocar incendios en el medio natural. Las autoridades insisten en la prudencia y en seguir las indicaciones oficiales mientras dure la emergencia.